Cristina Grande en el Diario del Alto Aragón


Cristina Grande habla de amistad y familia en ‘Naturaleza Infiel’ 


Cristina Grande cuenta en “Naturaleza Infiel” una serie de vivencias familiares y de amistad, protagonizadas por dos hermanas mellizas. “Son pequeñas historias que luego componen un friso mayor, y cuentan una historia que se prolonga durante bastantes años, desde la infancia hasta casi la madurez”. 

HUESCA.- De forma colateral, el libro habla del cambio del campo a la ciudad, y también del intento de reconstruir la vida tras una desgracia que rompe una familia. 

La autora altoaragonesa presentó ayer en la Librería Anónima de Huesca una trama que incluye elementos reales, “sobre todo situaciones, personajes y momentos de la historia de España, como la muerte de Nino Bravo, el 23-F y la transición a la Democracia. Es el tapiz en el que se tejen historias tomadas de aquí y de allá. La voz narradora, que es la que se podría identificar con la autora, tiene frases o anécdotas que me han podido pasar, pero en conjunto se parece bastante poco a mí”, asegura. 

La protagonista es una persona desencantada, desesperanzada y con poca fe en el futuro, “y en ese sentido no me identifico demasiado. Yo soy una persona optimista y creo en la bondad del mundo”.

Cristina Grande dice que la de Huesca es una de las presentaciones que más le ilusionan. “La primera que hicimos fue en Zaragoza y yo hubiera venido al día siguiente, pero no fue posible por cuestiones de agenda. Para mí tan importante es la de Huesca como la de Zaragoza, y todos mis libros los he presentado en los dos sitios”.

En la capital altoaragonesa ha presentado todas sus obras anteriores, siempre en la Librería Anónima y en compañía de Carlos Castán. “Para mí, es algo que me hace mucha ilusión y muy gratificante. Allí me siento como en casa, porque la librería es un lujo y siempre nos tratan muy bien”, señala. Con Carlos Castán comparte profesión y colaboraciones literarias como la del libro colectivo ‘Monegros’ de Tropo Editorial. Además, “somos casi de la misma generación y tenemos amigos comunes”.
La Comunidad Aragonesa cuenta con un buen número de escritores emergentes. 

Sobre el panorama actual, Cristina Grande apunta que “hay buena literatura en todas partes, no sólo en Aragón, y se están editando cosas muy buenas. Aquí tenemos grandes escritores, desde Javier Tomeo, que es como un padre espiritual, a José María Conget. Luego estamos los que somos un poco más jóvenes, y detrás de nuestra generación los de treinta y pico que también escriben muy bien, e incluso gente de veinte años”. La autora valora la coexistencia de varias generaciones, tanto de autores como de editores. “Óscar Sipán también está editando muy bien, y eso contribuye a que tengas más espacios para publicar, en los que además se hace bien. Eso dignifica al escritor, porque son bonitos, cuidados y con respeto al autor”.

Cristina Grande se ha tomado ahora un tiempo de respiro antes de emprender nuevos proyectos. “Debería estar ya en ello, pero me voy a tomar un par de meses para serenarme un poco”, reconoce. Dentro de poco llegan las Ferias del Libro de Bilbao, Sevilla y Zaragoza, en las que presentará su última obra, y espera visitar también la feria oscense. 

A veces se le hace cuesta arriba la promoción, porque    opina que “lo que a un escritor le gusta es estar escribiendo tranquilamente, y esto es otra historia”, pero valora el contacto con el público, porque “te gratifica ver que la gente se interesa, se acerca y te comenta cosas que quizá tú no habías pensado sobre tu obra. Eso te abre nuevas perspectivas”.