Entrevista a Cristina Grande en Público


Es su primera vez en la Feria del Libro de Madrid, pero la menuda Cristina Grande (Huesca, 1962) ha entrado por la  puerta que hace honor a su apellido. Su última novela, Naturaleza infiel (RBA), se ha llevado los mejores elogios de  a crítica y ya va de boca en boca entre los lectores. La historia, que se centra en el devenir de dos hermanas que  transitan entre la adicción al sexo y las drogas en la época de la Transición, atrapa porque está hecha del mejor  material: la vida, sin concesiones.

 

¿Hasta qué punto hay una realidad ‘real’ en esta novela?

Todos los escritores utilizamos el material humano.  hora, decir que es autobiográfico, eso ya es más difícil porque, ¿qué no lo es? De todas formas, mis recuerdos están muy alterados y, además, yo soy muy fabuladora. Como no tengo mucha memoria, echo mano de la imaginación.

He leído que le costó dar con el final de esta historia, ¿por qué?

Sí, me costaba encontrar con un final que sabes  que no va a ser feliz. Pero hubo un momento en el que se impuso que tenía que terminar la novela, ya que, si no, iba  a dejarla. Opté por un final que al menos tuviera algo de esperanza.

¿Cómo surge la historia de estas hermanas que, además, son gemelas?

La narradora, Renata, es un personaje  que condensa los miedos y angustias que uno tiene enquistados dentro. También es un personaje que ayuda a explicar  esos años de adolescencia, de juventud que coincidieron con la Transición. Por otro lado, es un tapiz familiar y a mí  e gusta escribir sobre las familias.

 ¿Por qué?

La familia es como ese traje de noche negro: lo clásico. Además, es  algo inagotable que le lleva a todo el mundo, porque en realidad todos somos muy parecidos. Asimismo, me parece  n material moldeable muy rico.

 ¿Hubo cierto pudor al escribir aspectos que podrían ser cercanos?

 No, no me dio ningún pudor, aunque a lo mejor es que soy impúdica. Con pudor no escribes nada. No vas a ninguna parte. La reacción está reñida con el pudor.

Los personajes siempre están al filo de la navaja, ¿por qué esta constante sensación de inseguridad?

Es que la vida no la tenemos comprada. La vida es un ejercicio de equilibrio. Aunque  o nos demos cuenta, la distancia que separa a la vida de la  muerte es muy corta.

La muerte está muy presente en  Naturaleza infiel’. Muerte y ausencias, sobre todo, de los personajes masculinos como el padre, el novio, el hermano y el abuelo. ¿Lo ha hecho a propósito?

No, podría haber personajes femeninos ausentes. Lo que ocurre  s que esta fue la época en la que las mujeres empiezan a tomar parte activa en la sociedad. Comienzan a verse  empresarias, mujeres con estudios, y hay una liberación sexual, cosas obvias hoy en día, pero no en aquellos años.  reo que las mujeres fueron la parte activa más beligerante, socialmente más que políticamente.

Y además son  mujeres fuertes, ya que siempre tiran para adelante.

Son, sobre todo, dignas. Uno puede ser digno con todas sus miserias.

El libro también está plagado de referencias cinematográficas. ¿Cuál es el cine que más te ha influenciado?

El del Hollywood dorado de los años cincuenta y sesenta, el que veían mis padres y veía yo cuando  era pequeña. Son películas que marcaron mucho a una época triste, gris y bastante casposa. Era el espejo en el que  mirarse, por eso creo que su influencia fue muy positiva.

¿Por qué escribe siempre en formato breve?

Las  instancias cortas me van. Yo tiendo mucho a la destilación. Incluso cuando corrijo, en vez de alargar, lo que que hago es cortar. El escritor debe ser un poco cruel consigo mismo y no debe tener compasión. Claro que al lector hay que dejarle respirar, por eso entre la condensación y dejar aire se encuentra el ritmo, que es lo más difícil.